Tener el aire acondicionado encendido toda la noche dispara la factura de electricidad, pero apagarlo hace imposible dormir. Aquí hay siete formas prácticas de mejorar la calidad del sueño durante las calurosas noches de verano.
1. Cambia a ropa de cama con tejidos refrescantes
Las sábanas y fundas de almohada con efecto refrescante de NITORI o Muji proporcionan una sensación de frescor instantánea al tocarlas. Ayudan a bajar la temperatura corporal justo al quedarte dormido.
2. Enfría la habitación una hora antes de acostarte
Programa el aire acondicionado a 26 grados y enciéndelo una hora antes de dormir, luego apágalo. La habitación mantendrá el frescor el tiempo suficiente para que te duermas cómodamente.
3. Enfría el cuello y las muñecas
Envuelve una bolsa de hielo en una toalla y colócala en la nuca o las muñecas. Enfriar estos puntos de pulso reduce eficientemente la temperatura corporal central.
4. Capas de mantas ligeras
Una sola manta puede ser demasiado calurosa, pero ninguna te deja con frío. Superponer una toalla fina con una manta de gasa equilibra la transpirabilidad con la calidez justa.
5. Bloquea la luz solar durante el día
Las cortinas opacas o las láminas para ventanas que bloquean el calor evitan que la habitación se caliente durante el día. Esto es especialmente efectivo en habitaciones orientadas al oeste.
6. Usa un ventilador circulador
El aire frío del aire acondicionado tiende a acumularse cerca del techo. Apunta un ventilador circulador hacia la pared opuesta para distribuir el aire frío de manera uniforme, lo que permite programar una temperatura más alta.
7. Evita los picos de calor antes de dormir
Usar el teléfono o hacer ejercicio justo antes de acostarse eleva la temperatura corporal. Relájate leyendo o estirándote suavemente 30 minutos antes de dormir.
Estas siete estrategias te ayudarán a sobrevivir las noches de verano sin depender en exceso del aire acondicionado. Encuentra la combinación que mejor funcione para ti.

